• Comenzó el año escolar y con ello la rutina de tareas, actividades escolares y pruebas. Si bien estamos a fines de marzo, sigue siendo un periodo de adaptaciones, ya que no todos los niños retoman inmediatamente el “ritmo” del colegio costándoles, en ocasiones, retomar los hábitos de estudio, organizar su tiempo, etc. Para acompañar a los niños en este proceso, es clave el rol que juegan los padres.

Los niños deben hacer frente al hecho de manejar y dominar un volumen cada vez más grande de información para aprender: libros, números, historias, personajes y eso puede transformarse en un gran dolor de cabeza cuando se tienen hijos con falta de hábitos y técnicas de estudio. Para ello, la psicóloga del programa “Aprender en Familia” de Fundación CAP, Claudia Soto, entrega algunas recomendaciones:

-Involucramiento de  los padres en el proceso educativo: Apoyar y acompañar a los niños en su  aprendizaje y desarrollo es esencial para que ellos puedan alcanzar todas sus metas. Dependiendo de la edad de los niños, este apoyo es diferente: Los padres  pueden acompañar a los hijos mientras hacen su tarea, pero nunca deben hacerla por ellos. La idea es que los niños vayan siendo cada vez más autónomos frente a su aprendizaje, pero siempre apoyados por sus padres. Esto puede ser de diversas maneras:, preguntándoles qué están viendo en el colegio, revisando sus agendas escolares, ayudándolos a buscar información cuando lo necesitan, supervisando que realicen las tareas y estudien, etc. Lo importante es estar presentes, no sólo físicamente.

-Empatía y respeto: Cada persona  tiene su propio estilo y  ritmo de aprendizaje. Por eso es necesario descubrir y conocer la forma propia de cada niño,  acogiendo sus dudas, temores,  frustraciones, es decir sus distintas emociones. En eso la empatía  es un factor clave. Hay que ponerse en el lugar del niño para poder comprender lo que está sintiendo, y así acompañarlo con calma, transmitiendo  cercanía, confianza y seguridad.

Establecer y mantener  ciertas reglas básicas: Es importante que los niños comprendan porqué hay algunas reglas y límites en la casa y porqué es importante que se cumplan. En este contexto los horarios de estudio, el tiempo que se dedica a esto, el lugar, es decir los hábitos de estudio, pueden ser acordados en conjunto con los niños escuchando sus necesidades y llegando a acuerdos considerando lo que ellos piensan y sienten.

-Refuerzo positivo: Es muy importante reforzar positivamente a los niños por sus esfuerzos y sus logros en diferentes ámbitos, ya que así van adquiriendo mayor confianza y seguridad que les permite  seguir planteándose  nuevos desafíos académicos y personales y esforzarse por alcanzarlos.

El programa “Aprender en Familia” de Fundación CAP ha beneficiado a 28 mil niños y sus familias, de un total de 60 escuelas municipales, en las regiones de Atacama, Coquimbo, Metropolitana y del Biobío. Su principal desafío es potenciar el efecto familiar en el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes  –en su mayoría con alta vulnerabilidad social– involucrando a sus padres y/o apoderados en su proceso educativo. Con una duración de tres años, es un programa único en Chile. Contempla el trabajo en tres áreas: Relación Familia Escuela, que desarrolla una alianza estratégica entre el colegio y las familias, capacitando a profesores y directivos; Escuela de Padres, que forma a papás y apoderados para que actúen como monitores implementando talleres para  sus pares, y Red-Creando, que fortalece los vínculos y amplía las redes de apoyo a la familia, a través de actividades culturales y deportivas que congregan a la comunidad.

 

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