• Abril es el mes del libro, una conmemoración perfecta para comenzar a desarrollar el amor por la lectura en los niños. Una actividad que, además de aumentar la capacidad cognitiva, se puede transformar en una experiencia para unir a la familia a través de la creatividad y la imaginación.

Al leer o escuchar historias, los niños y los adultos podemos desarrollar nuestra imaginación, aumentar nuestros conocimientos, descubrir palabras nuevas, viajar por muchos lugares, vivir distintas aventuras o simplemente disfrutar de un momento agradable y entretenido.

Nunca es demasiado pronto ni tarde para incentivar a los más pequeños a que se acerquen a la magia de los libros. El mejor ejemplo está en casa y por ello la psicóloga  María José Camus, del programa “Aprender en Familia” de Fundación CAP que se implementa en escuelas municipales, entrega a los padres los siguientes consejos para ayudar a que sus hijos e hijas se conviertan en lectores seguros y contentos. Todas recomendaciones que refuerza este programa a través de su estrategia “Leer en Familia”

– Disfruten juntos un cuento: Leer un cuento junto a sus hijos o mirar con ellos las imágenes de un libro, es regalarles un momento de encuentro, un espacio para demostrarles cariño y afecto. Les pueden transmitir la posibilidad de sentirse seguros y tranquilos, donde lo que importa es estar juntos. Es importante que les podamos decir cuánto disfrutamos de estos momentos.

– Permitan que los niños elijan los libros que les gustan: Reconocer los gustos que tienen los niños, sus fantasías y sus temas favoritos, puede ayudar a conocerlos más y fortalecer el vínculo con ellos. Es por esto que una buena alternativa es dejar que los ellos escojan sus cuentos favoritos, aquellos que despiertan su curiosidad, ya sea por su color, forma, dibujos y contenido.

– Dejen que participen activamente de la historia: Hagan de la lectura una actividad entretenida, que les permita conversar, intercambiar ideas con su hijo o hija, preguntarse juntos lo que puede pasar en el relato. Permitan que ellos expresen lo que piensan y sienten al escuchar y mirar el cuento, y demuestren su interés por las preguntas y comentarios que van surgiendo.

Lean juntos todos los días si es posible: Cuando algo nos gusta mucho, lo podemos hacer todos los días. Si logramos disfrutar de la lectura y narración de cuentos todos los días 10 a 20 minutos, dependiendo del ritmo de cada niño, podemos convertirnos en grandes lectores y esto puede generar un gran cambio.

– Ubiquen los libros al alcance de los niños: Acomode cuentos y revistas en espacios fáciles de alcanzar y a la vista de los niños. Así se convertirán en una alternativa atractiva que podrán escoger. Si la televisión o el videojuego están más cerca que los libros, ¿cuál cree usted que escogerán?

– Procuren que sea un espacio afectivo entretenido: La concentración infantil es muy distinta a la de los adultos, por lo que es importante que respetemos los ritmos de cada niño, que no sea una obligación estar leyendo ese cuento. Por ejemplo, pueden detenerse y volver a retomar en otro momento, lo importante es que siempre sea un momento para disfrutar.

– Con los niños mayores: Descubra cuáles son sus intereses y recomiéndeles un libro que a usted le haya gustado, que esté acorde a su edad e intereses para que después puedan comentarlo. Los cómics, revistas de deporte, de moda, etc., también son una buena alternativa para que se entretengan con la lectura.

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