Consejos de Fundación CAP: En vacaciones  de invierno… ¡a jugar en familia!
  • Aunque la mayoría de los padres siguen con su rutina laboral durante estas vacaciones escolares, la recomendación es tratar de aprovechar los espacios de tiempo posibles para compartir, en familia, actividades lúdicas y panoramas sencillos, sin grandes exigencias.

En estas vacaciones de invierno, lo principal es que los niños aprovechen su tiempo libre en lo que más les gusta: ¡jugar! No se trata solo de premiarlos por su esfuerzo del primer semestre, sino de promover como padres y familia actividades entretenidas y sencillas. El juego les permite desarrollarse en sus distintas áreas; cognitiva, afectiva, social, desarrollar aspectos tan importantes como la imaginación, la creatividad, la autonomía así como también aprender y explorar el mundo.

Por definición el juego debe ser una actividad siempre voluntaria y placentera. Por lo tanto, para fomentarlo es esencial dejar a un lado nuestros deseos de control; no presionar a nuestros hijos para jugar a algo en particular, lo que no significa que no podamos proponer ciertas actividades. También despejar los peligros para que puedan moverse libremente y respetar y valorar su imaginación y creatividad.

Aunque los padres sigan con su rutina laboral estos días de vacaciones escolares, la recomendación es tratar de aprovechar el tiempo para compartir espacios de forma lúdica, sin grandes exigencias. El desafío en los padres y madres está en recordar su niñez, sentarse en el suelo y dejarse llevar por la creatividad de sus hijos y así dejar de ser sólo espectadores. Respecto a las rutinas habituales, a los horarios de despertar y acostarse, estos se pueden flexibilizar dentro de marcos razonables, de modo de contar con espacios para compartir en familia. Además, se les puede pedir ayuda a los abuelos, tíos y hermanos mayores, para generar espacios recreativos a los más chicos mientras los padres están en el trabajo.

Ideas para jugar con niños pequeños, hasta 5 años:

  • Juegue con su cara y su propio cuerpo. Durante el primer año de vida, el mejor juguete es el adulto, por lo que una cara, un sonido o una sonrisa pueden generar mucho placer y diversión en los niños.
  • Aproveche elementos de la casa que sean seguros, como ollas, cucharas de palo y envases vacíos para desarrollar juegos divertidos.
  • Permítales moverse libremente. Desde que empiezan a gatear o caminar, disfrutan y juegan arrastrando sillas o subiendo y bajando escalones.
  • Cuénteles historias familiares o construya historias en conjunto. Baile y realice juegos que impliquen movimiento como la pinta, escondida, fútbol, rondas, etc.

Para niños más grandes, de 6 a 12 años:

  •  Cocinar juntos recetas fáciles como galletas, pizza, queque, cocadas, etc.
  • Si es posible permitirles que inviten a un amigo o amiga a pasar la tarde en la casa.
  • Pasarles ropa y accesorios que ya no se usen y les sirvan para disfrazarse.
  • Hacer en conjunto una huerta en el patio o balcón.
  • Crear objetos con materiales de desechos, como robots con cajas o vestidos con diarios.
  • Promover el reciclaje en la casa como una actividad entretenida y educativa.
  •  Invitarlos a una biblioteca o librería, donde puedan escoger un libro para llevarse a su casa.

Muchas veces el cansancio y el apuro de la vida diaria dificultan los espacios para jugar. Pero vale la pena hacer el esfuerzo, porque cuando jugamos con nuestros hijos e hijas no perdemos el tiempo, sino todo lo contrario, lo ocupamos en algo muy valioso. Un llamado de Fundación CAP no sólo para estas vacaciones de invierno, sino para todo el año.

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