¿Estrés en los niños? – Padres OK, Opinión

Por Soledad Feliú, profesora del programa “Aprender en Familia” de Fundación CAP

El estrés, la ansiedad y la tensión son elementos muy presentes en nuestra sociedad, no sólo para los adultos y adolescentes sino también para los niños y niñas. Esto ejerce un efecto negativo sobre nuestras vidas, dañándonos física y mentalmente y reduciendo nuestra capacidad para disfrutar y adaptarnos.

Hasta hace pocos años, se subvaloraba el sufrimiento y la angustia durante la infancia. Sin embargo, los últimos estudios confirman la existencia del estrés y la ansiedad en niños pequeños.

En este contexto, la relajación se presenta como una de las formas naturales de liberar tensiones y un antídoto eficaz contra estos fenómenos.

El aprendizaje de métodos de relajación infantiles se ha comenzado a estudiar con fuerza. La evidencia demuestra que con estos los niños mejoran la seguridad en sí mismos, aumenta la valoración de su propia imagen, contribuye a sus habilidades interpersonales mostrándose más sociables y disminuye las conductas agresivas, incrementando su alegría y espontaneidad. Todo esto en el seno de la familia, como también en el ámbito escolar en la interacción con compañeros.

Estas técnicas se pueden practicar desde muy temprana edad, incluso desde el nacimiento. La forma de trabajar con niños es muy distinta a la de adultos. En esta etapa ellos aún no han desarrollado su independencia, por lo que no se les puede sólo dar instrucciones de relajación para que las sigan, no obstante se puede comenzar a trabajar de a poco, de forma sistemática, para que vayan integrando los momentos de pausa en su vida diaria. Esos métodos se pueden trabajar de forma individual o grupal, guiados por sus adultos significativos en la casa y también en el jardín y escuela, como una práctica cotidiana y habitual.

Como señala la psicóloga española María Escalera Agueda, es necesario y beneficioso que los niños se relajen para que su mente grabe lo aprendido. Para esto hay que darles tiempo y generarles el espacio, pues están constantemente aprendiendo cosas nuevas y se distraen fácilmente. “Ellos se relajan cuando no piensan en relajarse, es decir lo hacen como consecuencia de una actividad que les resulta relajante y no como un fin en sí mismo”, explica.

Esta práctica no se aprende de un día para otro, sino que es un proceso. Por lo tanto, es necesario perseverar, tener paciencia y empezar desde pequeños para que se vayan habituando a este ejercicio que finalmente se vuelve habitual y natural.

Principales técnicas:

– Respiración Consciente. La respiración es imprescindible en nuestra vida. El estrés y la ansiedad generan una mucho más superficial, lo que es perjudicial para el organismo ya que se introduce menos oxígeno del que necesita nuestro cuerpo, lo que combate esta metodología.

– Yoga, disciplina de origen indio que trabaja mediante una serie de ejercicios físicos (asanas), técnicas de respiración (pranayamas) y meditación, los que mejoran la salud, tonifican el cuerpo y llevan a un estado de relajación y de equilibrio. Se le presenta a los niños como un juego donde se puede desarrollar la imaginación ya que las asanas de animales y la naturaleza les resultan muy motivadores y divertidos.

– Mindfulness, versión occidental de la meditación budista, con técnicas y ejercicios mentales que entrenan para fortalecer el estar presente aquí y ahora de un modo consciente, a través de una práctica meditativa y sistemática. Diversos investigadores afirman que puede mejorar no sólo síntomas de problemas de salud mental comunes, sino que también contribuye al bienestar general de los niños, ayudándolos a tranquilizarse y reducir su estrés, permitiendo que el cerebro crezca y se desarrolle de manera más efectiva, potenciando su inteligencia emocional.

Si empezamos a trabajar algunas de estas técnicas u otras con nuestros hijos lograremos que puedan reconocer sus emociones, conozcan las sensaciones de tensión y relajación de su cuerpo.

Así podremos acompañarlos en distintos momentos, dándole estrategias que les permitan relajarse logrando un mayor autocontrol y regulación emocional.

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