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Mantener a los hijos entretenidos en vacaciones es un difícil desafío que en ocasiones se aleja del deseo y necesidad de los padres y madres: descansar. La psicóloga del Programa Aprender en Familia de Fundación CAP, Claudia Soto, detalla algunos consejos para lograr unas reponedoras vacaciones para toda la familia.

Ir al zoológico, tener un día de playa o piscina, organizar una tarde de juegos en el parque, ir al cine, al centro comercial o hacer un picnic en familia. Las opciones son muchas para intentar evitar el “mamá estoy aburrido” o “¿papá qué vamos a hacer hoy día?”, pero en vacaciones es una tarea difícil, que podría provocar que los padres vuelvan aún más cansados a trabajar.

Es por ello que -así sean cinco, diez o quince días de vacaciones- es importante que padres y madres también puedan desconectarse de las rutinas del año y encontrar espacio de distracción y tranquilidad. Tener la sensación de agotamiento es muy común dadas las múltiples exigencias de la vida actual, sin embargo es importante que esto no se transforme en algo permanente, pues podría provocar alteraciones en la salud y bienestar tanto personal como también a nivel familiar.
“Es fundamental que los padres y madres se cuiden del cansancio que experimentan y lo manejen dentro de ciertos límites. Hay que darse cuenta de lo que se está sintiendo y cómo se está actuando para poder ponerle freno y evitar que se transforme en algo permanente”, explica la psicóloga del programa “Aprender en Familia” de Fundación CAP, Claudia Soto.

Resulta muy importante que como padres les vayamos transmitiendo a los hijos que todos podemos pedir ayuda, apoyarnos cuando lo necesitamos e ir haciendo pequeños gestos que ayuden o faciliten la vida de otros, un ejemplo de esto es ir involucrando progresivamente a los niños en las tareas de la casa, mostrando que entre todos podemos ayudarnos y así las cosas resultan más fáciles. Con esto los niños y niñas sienten que son importantes dentro de la familia, ya que contribuyen con tareas comunes y, por otro lado, los adultos aprenden a delegar y se cansan menos por las innumerables tareas cotidianas que hay que realizar.

En este contexto, el autocuidado de los padres es fundamental ya que para poder ejercer la parentalidad necesitamos mucha energía tanto física como mental. “Parte de nuestra labor como padres es enseñarles a los hijos la necesidad de tener momentos para descansar, recuperar fuerzas, y conectarnos con nuestro mundo interno. Así los niños y niñas irán identificando sus propias necesidades de cuidado y descanso, aprenderán la importancia de pedir ayuda, de apoyarse en otros y también irán reconociendo y respetando aquello que los otros necesitan”, concluye la especialista.

Consejos para el autocuidado de padres y madres:

  • Respetar los límites y aprender a decir que no.
  • Elegir las batallas, priorizar lo más importante.
  •  Escuchar el cuerpo, poner atención a dolores, malestares y acudir a un médico si son
    recurrentes.
  • Buscar un espacio para realizar una actividad concreta que permita relajarse, distraerse y
    conectarse con el mundo interno de cada uno.
  • Pedir ayuda cuando se necesite. Muchas veces se puede acudir a familiares o amigos para
    ayudarlos con el cuidado de los niños.

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